Tal vez la playa no está tan lejos como crees. A veces aparece en una sensación, en un impulso, en ese instante que te cambia el ánimo y te recuerda que todavía existen lugares capaces de conectarnos con algo más simple, más libre, más nuestro.
Pero también es cierto que muchas veces esos espacios se olvidan, se descuidan o se dejan perder en medio del ritmo diario. Y aun así, siguen ahí, esperando ser sentidos de nuevo.